Savona, ciudad de los Della Rovere y la Capilla Sixtina de Savona
Savona, a finales del siglo XV y principios del XVI, vio el ascenso al trono papal de dos de sus ciudadanos: Francesco della Rovere, conocido como Papa Sixto IVy su sobrino Giuliano della Rovere es decir Papa Julio II. Fueron dos grandes mecenas de las artes y grandes urbanistas, que promovieron importantes obras tanto en Roma como en Savona. Uno piensa en la Capilla Sixtina de Roma, encargada por Sixto IV y posteriormente pintada al fresco por Miguel Ángel, que fue llamado a Roma por el Papa Julio II. También en Savona, Sixto IV tuvo un pequeño Capilla Sixtina como monumento funerario para sus padres y unas décadas más tarde el Papa Julio llamó al artista Giovanni Mazone para decorar su interior. Entre las obras pictóricas que atestiguan la magnificencia de Priamar, hay que mencionar el Políptico encargado por Julio II para la antigua catedral de Santa María del Priamar a Vincenzo Foppa y Ludovico Brea y que ahora se conserva en el’Oratorio de Nuestra Señora de Castello.
Las principales etapas del’itinerario de roveresco: el Conjunto Monumental de la Catedral con la Capilla Sixtina y el Coro de madera de Julio II, la Pinacoteca y el Oratorio de Nuestra Señora de Castello.



