A través del camino que, según la tradición, inspiró a Dante la concepción del Purgatorio, alcanzaremos la cima del monte Ursino (120 m sobre el nivel del mar) y nos adentraremos en las pintorescas ruinas del castillo. En los siglos X-XI, para defenderse de las incursiones sarracenas, los escasos habitantes abandonaron el asentamiento tardorromano, construido cerca del mar y carente de defensas, y se retiraron al monte Ursino (incastellamento). Aún quedan vestigios de las antiguas viviendas, protegidas por las murallas y el castillo construidos por los marqueses del Carretto. Desde allí arriba, hay una espléndida vista del casco antiguo (construido a partir del siglo XII) y de la costa de Liguria. En días despejados, es posible ver Córcega y los Alpes Apuanos.
Se recomienda llevar zapatillas de senderismo o de deporte.
